Es lo que antes se conocía como “tuición”, y corresponde al cuidado personal de la crianza y educación de los hijos.
Por regla general, el cuidado de los hijos corresponde a la madre, como ocurre si los padres están separados de hecho, salvo que ambos acuerden que le corresponda al padre. Si hay un divorcio, el tema debe tratarse en un proceso de mediación o (si la mediación fracasa) ante un Juez de Familia.
Para solicitar el cuidado personal de los hijos debo demandar ante los Tribunales de Familia. Por tratarse de una materia de mediación obligatoria se designará un mediador, quien ayudará a las partes a alcanzar un acuerdo. Si la mediación tiene éxito, el acuerdo debe ser autorizado por el Tribunal de Familia. Si fracasa, debe presentarse una demanda ante el Juez de Familia, quien tomará la decisión.


